El Plátano de Canarias

El Plátano de Canarias es una marca bajo la cual se comercializan los plátanos cultivados en las Islas Canarias. El plátano es el cultivo más importante de las Islas Canarias y, durante décadas, su industria fue protagonista del crecimiento económico del archipiélago. En Canarias se cultivan principalmente plátanos del grupo 'Cavendish', es decir, cultivares triploides de Musa acuminata.

El cultivo del plátano comenzó en el sudeste asiático, entre la India y Malasia; en el siglo V pasaría al continente africano procedente de Madagascar y de ahí se extendió por las costas del Mediterráneo, ya en el siguiente siglo llegó a Canarias procedente de Guinea Ecuatorial, introducido por expedicionarios portugueses. La platanera es una hierba con biotipo arbóreo, pero no un verdadero árbol (principalmente porque carece de tronco), de ella brota el plátano, es una especie vegetal monocotiledónea del género Musa perteneciente a la familia de las musáceas.

La temperatura ideal para el cultivo de la platanera se encuentra situada en torno a los 25º y su altitud de cultivo debe ser inferior a los 350 metros, condiciones éstas que sólo se dan en las plantaciones de las islas. Es un cultivo caro que requiere mucha agua, buenas condiciones de luminosidad, suelos con buena porosidad y drenaje, de textura arenosa pero con arcilla y limo en proporciones determinadas, gran contenido en materiales orgánicos y con un pH ácido. Puede transcurrir cerca de un año entre la siembra de la planta madre y el brote del primer racimo o piña de plátanos. En este momento es cuando se procede a su amarre, embolsado y desflorillado.

La diferencia de sabor entre el plátano canario y el Americano se debe a que en Canarias cortamos dos semanas antes la fruta, en vez de un mes antes de la maduración. La media de producción por hectárea está en 45.000 Kgs. Hoy día el sistema de riego es por goteo y cada planta necesita diariamente unos 25 lts de agua. El embolsar la fruta con plástico se debe a evitar roces en los plátanos, evitar plagas y propiciar una distribución uniforme de la fruta.

La explotación del plátano, en régimen de monocultivo, comenzó a finales del siglo XIX con la instauración de los puertos francos y, desde entonces, ha sido uno de los pilares fundamentales de la economía Canaria. Fue implantada por compañías inglesas que controlaban su producción y exportación al continente europeo, principalmente a Inglaterra. Conforme a lo establecido por la Unión Europea, la producción de plátano de Canarias, Madeira, Martinica y los países del Área ACP (África, Caribe y Pacífico), goza de preferencia de comercialización en los mercados de la UE. Disconformes   con esta situación, las grandes multinacionales estadounidenses (Dole, Chiquita y Del Monte) han declarado ante la UE la denominada guerra del banano, mucho más barato, pero que procede de unos sistemas de cultivo que no respetan el medio ambiente. Frecuentemente los trabajadores de las plantaciones se ven explotados y, además, incumplen los controles sobre pesticidas que la Unión Europea impone a sus productos, a diferencia del Plátano de Canarias. No obstante, en cuanto a producción, el plátano es el primer cultivo de las islas con 380.000 toneladas unas 7.000 hectáreas en las cinco islas, que representa el 24% de los cultivos agrícolas , siguiéndole los dedicados al tomate de exportación que representa un 12% del total. El plátano da trabajo a más de 35.000 personas de las islas, entre empleos directos e indirectos, en todas las fases de su producción: desde la cosecha y recolección hasta el empaquetado y distribución. Actualmente la Comisión Europea ha reconocido al plátano canario como indicación Geográfica Protegida, y como denominación de origen única en la variedad Cavendish situados a no más de 500 metros sobre el nivel del mar.

Referente al control de las distintas plagas que pueden atacar a la platanera, están realizados con productos autorizados por la Unión Europea, siempre bajo la supervisión técnica. Además se utilizan los productos menos nocivos y de clasificación ocotoxicológica menor. Esta explotación se rige por las Normas Técnicas Especificas de Producción Integrada, regulada por la orden de 10 de Octubre de 2003.

Muchos tratamientos que se realizan en el cultivo son solo agua a presión para disminuir la población de determinadas plagas y por lo tanto no son dañinas para las personas. Como enmienda para mejorar la calidad del suelo, se utiliza material orgánica compactada, y de este modo la fertilización inorgánica es mucho menor.


GARACHICO Tenerife

Para ofrecerte todas las funcionalidades de la web, necesitamos tu consentimiento para utilizar cookies. De lo contrario, algunas secciones podrían dejar de funcionar.
Politica de Privacidad Estoy de acuerdo